Al trabajar con contadores, es fundamental contar con una buena caja que los aloje. Esta caja protege los contadores y asegura su correcto funcionamiento. Better ofrece diversos tipos de cajas que pueden ayudarle en esta tarea. Elegir la caja adecuada es clave para proteger su equipo. Debe ser ni demasiado grande ni demasiado pequeña: debe ajustarse perfectamente al contador. Si la caja es demasiado grande, el contador podría desplazarse, lo que podría causar problemas; si es demasiado pequeña, el contador podría quedar atrapado o dañarse. Además, los materiales de la caja son muy importantes. Una caja resistente, fabricada en metal o plástico robusto, protege eficazmente el contador frente a daños. Por ejemplo, una Gabinete de metal es una excelente opción por su durabilidad.
Al elegir una caja para su medidor, considere varios aspectos. En primer lugar, mida su medidor: necesitará conocer su longitud, anchura y profundidad. Esto le ayudará a encontrar una caja que se ajuste perfectamente. Si dispone de distintos tipos de medidores, quizá necesite cajas diferentes. Es recomendable adquirir una variedad de tamaños, así podrá encontrar fácilmente una caja adecuada, independientemente del tipo de medidor que tenga. A continuación, examine el material de la caja. Algunas están fabricadas en cartón: son ligeras, pero se rompen con facilidad. Otras están hechas de plástico resistente o de metal, materiales mucho más robustos. Los materiales más resistentes protegen mejor el medidor, especialmente si este se trasladará con frecuencia. Considere utilizar una Estuche de acero inoxidable para una protección aún mejor.